La comarca del Barbanza está formada por los municipios de Ribeira, A Pobra do Caramiñal, Boiro y Rianxo.
Los recursos pesqueros que dieron origen a una importante industria conservera constituyeron desde siempre la base de su economía. Cabe destacar en la actualidad la fuerte diversificación basada en un destacado sector terciario, vinculado a las actividades pesqueras e industriales, pero también con el turismo.
Este territorio se puede aprovechar desde el punto de vista turístico a través del desarrollo de productos de turismo industrial, basado en las conserveras, así como de turismo cultural y de naturaleza debido a la riqueza en patrimonio histórico y natural que posee. Por otra parte, podría desarrollarse una oferta complementaria basada en el turismo náutico, el turismo activo y el turismo litoral.
Debido a la riqueza patrimonial histórica y natural que posee la comarca, el PDT del Barbanza contempla como acciones a desarrollar la habilitación de rutas y el acondicionamiento de espacios naturales así como la recuperación urbanística y del patrimonio monumental. Estas acciones tienen como finalidad la puesta en valor y el uso turístico de dichos recursos.
Por otra parte, el plan propone acciones para dinamizar a la población y profesionalizar al empresariado. El objetivo que se persigue con estas acciones es incentivar la creación de empresas y ofrecer un servicio de calidad.
Es importante resaltar la importancia de que los destinos turísticos sean sostenibles. Por este motivo, el PDT plantea acciones para garantizar el desarrollo sostenible del territorio.
Por último, el desarrollo de labores de comunicación y promoción son imprescindibles para dar a conocer el destino. Es por ello que se contemplan acciones de este tipo en el plan.
El proyecto diseñado en Arousa Norte es congruente debido a una serie de consideraciones que se presentan a continuación.
En primer lugar, se trata de un proyecto que debido a la gran riqueza patrimonial y natural del territorio ha diseñado estrategias coherentes orientadas a su puesta en valor y uso turístico.
Por otra parte, debido a la importancia de las conserveras en el territorio se han desarrollado productos de turismo industrial basados en degustaciones, visitas, …
Cabe destacar la importancia que se le ha otorgado a la realización de campañas de sensibilización y dinamización de la población así como a la formación de los empresarios para ofrecer un servicio de mayor calidad.
En el desarrollo de la Ruta del Mejillón se ha realizado una importante combinación entre gastronomía, debido a que el molusco es un referente en la zona, y el turismo náutico.
En cuanto a las actuaciones que se contemplan en el PDT cabe destacar que algunas no han tenido una durabilidad más allá de la finalización del mismo y que otras siguen manteniéndose aunque están a punto de desaparecer debido a la necesidad de fondos para seguir manteniéndolas como por ejemplo las rutas de senderismo.
Por otra parte, la creación de la ruta del mejillón y de los bonos gastronómicos ha sido posible debido a la concesión de ayudas tras la finalización del PDT y su durabilidad dependerá del éxito que obtengan.
Además, es de resaltar que no se trata de un proyecto original sino que las actuaciones que se plantean son similares a otros planes que se hayan realizado (rutas, centros de interpretación, museos,…). Esta tendencia en los planes ha conllevado a la proliferación de este tipo de actuaciones que suponen una ausencia de originalidad en los mismos.